Historia de Albarracin

Se encuentra situada a 38 Km. De Teruel. Se trata de un bello conjunto amurallado que, para su mejor defensa, se encarama en lo alto de una peña a 1,171 m. de altura, circundada por el río Guadalaviar que taja un profundo meandro a sus pies.Dentro de la muralla se encuentra la Ciudad, de calles estrechas y sinuosas, dispuestas en la falda de la montaña paralelamente a las curvas de nivel. El pueblo está dividido en tres zonas: el barrio, que es lo primero que el viajero encuentra; el arrabal, en la parte baja del pueblo, junto a la vega, y la ciudad que se identifica con la zona amurallada, famosa por sus casas colgadas y por sus pintorescos rincones.Albarracin nos ofrece de todo, el sabor de una tipica Ciudad Medieval. No tiene grandes palacios. AlbarracinSu Fuero solo toleraba la existencia de uno para el Obispo y otro para el Señor de la Ciudad. Sin embargo todas las construcciones forman un conjunto unico, de pintoresca traza y evocador aspecto.Albarracin ha sido habitado por el hombre desde la Prehistoria. En los abrigos de sus montañas hay pinturas rupestres que el Dr. Almagro atribuye a pueblos africanos llegados a España después del Paleolitico Superior. La presencia romana queda patente en una serie de lapidas que pueden apreciarse en el basamento de la catedral y en el puente “Rodadilla” a 3 Km. del nucleo urbano.En época musulmana fue la Capital del rey Taifas, gobernado por los BANU – RAZIN. La Independencia de este reino data del año 1,010 ó 1,011 y dura hasta 1,104 año en el que es dominada por los almoravides, para terminar en 1,147 bajo el poder del Rey Lobo de Murcia, que dominaba todo el Levante los reyes de Aragón y el Obispo de Zaragoza consideraron Albarracin y su tierra como zona de expansion del reino pero toda la zona vuelve a recuperar su independencia al recibirla el caballero navarro D. Pedro Ruiz de Azagra de manos del Rey del rey Lobo como pago a sus servicios a la vez aquella independencia politica se refuerza con la eclesiástica, pues en 1,172 se crea el Obispado de Albarracin, dependiente del Arzobispo de Toledo.Así al avanzar la conquista cristiana hasta Teruel, en 1,171, y luego hasta Cuenca, en 1,177. Albarracin ya se había convertido en un estado independiente de Aragón y Castilla, siendo sus señores los AZAGRA. A estos les sucedieron los Laras y luego el infante de Aragon D. Fernando. Todos fueron autenticos soberanos: Vasallos de Sta. María y Señores de Albarracin. Albarracin fue atacada unas veces por Aragon, otras por Castilla y, en ocasiones, por ambos.No obstante, supo sacar fuerza de la rivalidad de ambos reinos para mantenerse independiente hasta 1,379. En este año Pedro IV lo incorpora al reino de Aragon, previo pacto firmado, en Fraga con los representantes del antiguo señorío. En este pacto el Rey recibe el juramento de fidelidad de Albarracin y su Comunidad a la vez que reconoce y jura los Fueros de la Ciudad, segun los cuales Albarracin quedaba poco ligada al poder real, pues conservaba casi total independencia y administrativa.Esta situación dura hasta el siglo XVI fue para Albarracin una continua lucha en defensa de sus fueros hasta que en 1,598 llega un acuerdo con Felipe II que supone la pérdida de casi la totalidad de sus libertades y de sus Fueros. Lo poco que quedaba del regimen foral es suprimido por Felipe V mediante el Decreto de Nueva Planta en 1,707.Durante la guerra de independencia Albarracin y su sierra fueron un nudo de resistencia.Los franceses bombardearon la ciudad y destruyeron todo el barrio de los tejedores y los batanes y molinos; esto supuso la destrucción de su principal industria tambien fue Albarracin y su comarca reducto de carlistas. Fue durante la primera guerra carlista cuando perdió a su ultimo Obispo, pasando a ser desde 1,851 el Obispo de Teruel a su vez Administrador Apostolico. Poco quedaba actualmente de la Independencia de esta tierra, todas las luchas de los siglos XVII y XVIII acarrearon una general decadencia…., sin embargo el señorío de los Azagra, indudablemente seria para el espíritu independentista de los aragoneses de la época un ejemplo a imitar y una orgullosa meta que pretender.